Hola Preciosa – Prólogo


Prólogo

“… ese capítulo que nadie lee…”

Es curioso pero es así, muchas veces pienso que estos capítulos se ponen para sumar páginas. Sin embargo, muchas veces son los que dan sentido a lo que luego se lee.


Todos tenemos secretos, verdades, medias verdades, mentiras, falsedades y pensamientos que por mucho que los neguemos no dejan de ser otra mentira hecha verdad. Algunas veces nos gustaría volver al pasado para revivir situaciones en las que hemos tomado decisiones que con el tiempo se han vuelto en contra nuestra de tal manera que ya no somos capaces de discernir si fueron reales o no.

La mente es algo maravilloso y al mismo tiempo nos puede llevar a la locura. ¿Cómo podemos recordar detalles insignificantes de nuestra vida y al mismo tiempo olvidar cosas que fueron fundamentales para poder saber quién y cómo somos?, ¿existe la memoria selectiva?, ¿somos capaces de esconder en algún rincón de nuestro cerebro cosas que nos ocurrieron? Nuestra cabecita es como un armario en el que vamos guardando cosas sin ningún orden en el que cuando queremos encontrar algo no conseguimos hacerlo. La única manera es vaciarlo por completo y empezar a ordenarlo. El problema es que a lo mejor encontramos cosas que guardamos aposta, cosas que no quisimos tirar, cosas que se quedaron en el fondo tapadas por otras y que posiblemente debieron quedarse ahí… o no. ¿Quién sabe?

Nunca he creído en el destino, siempre he pensado de cada persona forja el suyo propio a base de decisiones, unas buenas y otras no tanto que nos llevan por diferentes caminos en la vida pero con los años estoy cambiando de opinión. A lo mejor por comodidad o simplemente porque siempre es bueno tener algo o a alguien al que echarle la culpa de nuestros fracasos y equivocaciones.

¿Existe el destino? Si es así, ¿hagamos lo que hagamos terminaremos llegando al mismo sitio?, ¿somos libres para elegir lo que queremos o no queremos hacer? Para ser sincero, me niego a eso pero es ahí donde entran los demás. Nosotros podemos intentar forjar nuestro destino pero la vida está llena de agujeros en los que sin darte cuenta caes una y otra vez dando al traste con tus sueños. Algunos agujeros son otras personas. Esas personas con las que te cruzas por casualidad y que pueden cambiarte la vida llevándote por caminos por los que nunca pensaste que caminarías; unas para bien y otras para mal. En unas te puedes apoyar y de otras habrías deseado que nunca se hubieran cruzado en tu camino pero la vida es así, no controlamos nuestro destino. Las cosas vienen por sí solas, lo que depende de nosotros es verlas o no verlas, tomar un camino u otro buscando una felicidad que por lo general suele ser efímera. Con el paso de los años es cuando te das cuenta si tomaste la decisión correcta o no pero… ¿qué es lo correcto?

Existen personas que hagan lo que hagan, la vida les va poniendo zancadillas o simplemente se las ponen ellos mismos.

¿Qué busca una persona? Principalmente ser feliz pero, ¿qué es la felicidad? Algunos dicen que tener dinero da felicidad. Es verdad que el dinero no hace la felicidad pero no es menos verdad que el que lo tiene consigue hacer o vivir cosas que le pueden hacer sentir esa felicidad mientras que el que no lo tiene puede llegar a sentir una angustia tal que le va impedir tomar decisiones con los cinco sentidos. Otras personas valoran más los sentimientos que el dinero, el problema es que los sentimientos no dan de comer ni pagan facturas. El dinero puede que no de la felicidad pero consigue estabilidad y eso te puede llevar a pensar más detenidamente las cosas y tomar decisiones que a los ojos de los demás son mejores. Te hace ser respetado (tanto tienes, tanto vales). Esta es una de las verdades más horribles de la vida.

El dinero no consigue el amor, eso es verdad pero consigue algo que ninguna otra cosa hace… gente a tu alrededor. Esto es algo que muchas personas consideran felicidad. Ahora bien, es curioso cómo siempre deseamos lo que no tenemos, ya sea material o espiritual. Si hay que elegir, ¿qué elegimos?, ¿existe la suerte y la mala suerte?, ¿por qué cuando cometes un error siempre hay alguien que te dice…?

— ¡Ya te avisé!, ¡ya lo decía yo!

Y sin embargo, cuando las cosas te salen bien, esa misma persona dice…

— ¡Qué suerte has tenido!

*

¿La suerte se busca o se encuentra?, ¿elegimos nosotros a las personas con las que convivimos o nos vienen dadas como si se tratara de un guión?, ¿somos nosotros los que elegimos a nuestros amigos, a nuestras parejas, a nuestros enemigos?

El dinero abre puertas. Algunas te llevan a conseguir objetivos pero otras te pueden llevar a la autodestrucción. Si lo tienes, consigues tener a tu alrededor un ejército de personas que te van a hacer la pelota, que te van a decir lo guapo y maravilloso que eres pero si por el contrario no lo tienes, te puedes llegar a encontrar sólo en la vida. Puedes ser una persona brillante pero nadie te va a apoyar. El dinero es un aval para conseguir dinero y con él, la mal llamada felicidad.

¿El dinero compra el amor? En ocasiones sí pero el día que falta te das cuenta de que aquello no era amor de verdad sino interés y poco a poco vas viendo cómo esos satélites que deambulaban a tu alrededor van desapareciendo de tu lado y puedes llegar a sentir una soledad tan grande que día a día te va consumiendo y de la que no consigues escapar.

Pero volvamos al destino…

¿Qué es lo que hace que dos personas que no se veían en muchos años se encuentren y a consecuencia de ello vuelvan a revivir unos sentimientos que parecían muertos u olvidados dentro de ese armario que es la vida?

¿Existe el amor verdadero?, ¿se puede amar a dos personas al mismo tiempo?, ¿se puede querer a una persona sin hacer daño a otra?, ¿qué es el amor?, ¿se puede desear a una persona y confundirlo con amor?, ¿se puede querer a una persona y confundirlo con deseo?, ¿por qué nos aferramos al pasado?, ¿por qué anhelamos lo que perdimos cuando en ocasiones no pusimos nada de nuestra parte para no perderlo?, ¿por qué hay personas que por mucho tiempo que pase no conseguimos olvidar?, ¿por qué esas personas están todos los días en nuestra mente cuando se supone que eres feliz con las personas que convives?, ¿por qué convives con personas a las que no amas?, ¿se puede vivir con alguien al que no quieres pero que sin embargo te da estabilidad económica?, ¿nos engañamos a nosotros mismos?, ¿existe la sumisión?, ¿el amor es indestructible?, ¿termina?, ¿se puede olvidar a una persona a la que amaste con toda tu alma?, ¿se tiene que olvidar a esa persona por no hacer daño a otras?, ¿tenemos que mirar por nosotros mismos o por los demás?, ¿se puede vivir con la sensación de que estás haciendo daño a personas a las que quieres?, ¿hay que renunciar a tus sueños por ellas?, ¿qué se debe hacer?, ¿debemos mirar siempre por nuestro futuro?, ¿existen los amores prohibidos?

Demasiadas preguntas…

Hola Preciosa

Comparte si te gustó


Más pensamientos...

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.