El Ángel Caído – La Puerta del Infierno



“La Puerta del Infierno”

Otoño. Allí estaba, solo sentado en un banco del Parque del Retiro de Madrid, viendo pasear a la gente de un lado a otro sin un rumbo fijo. A un lado, la fuente del Ángel Caído (Fig.1). Según cuentan, es una de las pocas en el mundo dedicadas a “Luzbel” o “Lucifer”, el más Bello entre los Ángeles del Cielo (El portador de Luz).

El Ángel…

Fig. 2

Situada en el centro de la glorieta del mismo nombre, se haya sobre un pedestal a 666 metros de altura sobre el nivel de mar (¿Casualidad o causalidad?). Representa el momento en el que Lucifer es expulsado de los cielos y cae sobre la tierra sobre un tronco de árbol cortado (Fig. 2). Obra del artista madrileño Ricardo Bellver y Bellver (1845-1924), inspirada en la obra “El Paraíso Perdido” de John Milton (1608-1674), con una altura de 2,68 mts., fue realizada en yeso en el tercer año como becario de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Roma y fue muy ensalzada por su gran belleza por los artistas italianos de la época.

Al año siguiente de su creación fue presentada a la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid en 1878, donde obtuvo la Medalla de Primera Clase y tras el éxito y reconocimiento logrado, la Academia Española de Roma decidió exhibirla en la Exposición Universal de París de 1878, para lo que decidieron, con apoyo del Gobierno español, pasar la obra del frágil yeso a un material más resistente y duradero como es el bronce y fue en la Fundición Thiebault-Fils de París donde se reprodujo la imagen que podemos disfrutar en la actualidad el en Parque del Retiro de Madrid.

El Ángel tiene una serpiente, (animal que en innumerables ocasiones ha servido como símbolo de la imagen del mal) enroscada en sus piernas y otra en el brazo derecho mientras cubre su rostro con el izquierdo como protegiéndose de “algo”. Retorcido hacia atrás, con gesto de dolor, o quién sabe si de odio o de humillación mientras sus alas de ángel se van transformado en las de un murciélago.

“Por su orgullo cae arrojado del cielo con toda su hueste de ángeles rebeldes para no volver a él jamás. Agita en derredor sus miradas, y blasfemo las fija en el impíreo, reflejándose en ellas el dolor más hondo, la consternación más grande, la soberbia más funesta y el odio más obstinado.”

“El Paraíso perdido”, de John Milton (1667)

Todo el conjunto es considerado una de las “Puertas del Infierno”.

El Pedestal…

Fig. 3

El “Pedestal” (Fig. 3), es una pirámide truncada (1), con forma de talud (2) y de planta ochavada (3), coronada por tres escalones circulares de tamaño decreciente que sirven como base a la estatua del Ángel. Creación del arquitecto Francisco Jareño y Alarcón (1818-1892), fue realizada en ladrillo sobre una base de granito y decorada con una Greca (4) en su nudo (5) y de dos Guirnaldas (6). Una situada en la parte inferior y otra en la superior.

Lo más simbólico del pedestal sin lugar a dudas es su forma ochavada (ocho lados) en la que se instalan en su parte inferior dos modelos diferentes de Gárgolas o Diablos (cuatro copias de cada una) a modo de “Brújula” o “Rosa de los Vientos” (7), cada una mirando a un punto cardinal, un modelo N-S-E-O y el otro NE-SE-NO-SO para así vigilar los “Ocho” vértices de la Tierra.

Según escribió Santo Tomás, el número ocho representa el mal:

“Si el siete es el símbolo de la perfección y de la universalidad, el número siguiente debe representar todo lo contrario”.

Bueno… que me perdone Santo Tomás y todos sus seguidores. Aunque no le falte razón, según distintas creencias religiosas… Hay que decir que el número “8” no representa eso exactamente.

El número 8 tiene una gran energía, decisión y fuerza desbordante. También es símbolo de ambición y de voluntad cuasi inquebrantable y perseverancia combativa. El número ocho posee un sentido de justicia y ética muy fuertes. Tiene mentalidad práctica y positiva, una gran astucia, autocontrol y grandes dotes para el liderazgo.

Pero también es verdad que sus ganas de comerse el mundo y la ambición tan elevadas pueden ser tan altas que puede sentirse frustrado por no lograr el máximo. Le importa demasiado el dinero y el éxito y le cuesta estar satisfecho con la posición que ocupa, siempre quiere más.

Además, el número ocho es símbolo del “Infinito” (Fig.4), sin principio ni final. Quién sabe… a lo mejor es por esto y por su desmesurada ambición por lo que algunos lo consideran demoníaco y lo equiparan a la ambición de Luzbel al querer ser como su Señor. Cada uno que saque su propia conclusión.

Fig. 4

Las Gárgolas…

Fig. 5

Bajo la efigie del Ángel y apostadas sobre cada una de las ocho caras de la pirámide truncada, dos Gárgolas (o demonios) repetidas en grupos de cuatro e intercaladas hasta sumar ocho que expulsan agua por sus bocas y por las bocas de los animales que atrapan entre sus garras.

Una de ellas (Fig. 5) retiene una serpiente y un lagarto (o cocodrilo) representando la maldad y la destrucción y la otra (Fig.6) una serpiente y un pez (o delfín) representando la lujuria. Con mirada amenazante, vigilan en todas las direcciones a todos los que pasean y se paran ante su Señor, posiblemente sin saber que el Ángel no es más que la historia de aquel que quiso ser como Dios y por tal pecado fue castigado al destierro junto con aquellos que le siguieron y que se dice que fueron un tercio de los ángeles del cielo.

En total, la fuente consta de cuarenta surtidores de agua. De la boca de cada Gárgola salen tres chorros, haciendo un total de Veinticuatro (24=2+4=6). El número seis representa la Belleza y Luzbel era el más Bello y predilecto de entre sus congéneres. De las bocas de los animales sujetos por lar garras de los demonios sale otro chorro de cada una, haciendo un total de Dieciséis (16=1+6=7). El número siete representa a Dios.

Si Dios es representado con el número siete “7” como símbolo de la perfección, Lucifer siempre estará un escalón por debajo. Por lo tanto la trinidad “777” siempre tendrá como opuesto o “Adversario” (Significado de Satán) a la trinidad “666”. (Fig. 7)

Fig. 7

Fig. 6

La Pila, Parterre, Valla y Base Circular…

La “Pila” (o Taza) (8) donde cae y se retiene el agua de los chorros es de granito y también tiene forma octogonal. Se encuentra rodeada por un Parterre (9), cercado por una Valla metálica de fundición de pequeña altura y como no podía ser de otra manera, todo el conjunto está protegido por una plataforma adoquinada de forma circular a modo de “Circulo de Protección”. (Fig. 8)

Fig. 8

Pila o Taza

Parterre

Parterre-Valla-Círculo

Adoquinado del Círculo

Todo el conjunto y en especial la imagen del Ángel… tienen “algo especial” y ninguno de los elementos que la componen está ahí por Casualidad. Ya sabéis… “las Casualidades no existen, las Causalidades, Sí”.

Es imposible pasar a su lado y no detenerse. Quien sabe… Lo mismo cada una de las fotos obtenidas por las innumerables personas que se paran ante el “Señor de las Tinieblas” se lleva consigo “algo” de lo que representa. O no… a lo mejor no es más que una bella estatua coronando una de las muchas fuentes del maravilloso Parque del Retiro de Madrid… ¿Quién sabe?

Las dimensiones de la fuente son:

  • Pedestal y estatua: 5 metros de alto por 2 metros de ancho y 2 metros de fondo.
  • Pilón que la rodea: 11 metros.

666 metros de altura sobre el nivel del mar.

Coordenadas de Localización: 40°24′40″N 3°40′57″O

El encargado de la instalación de la Fuente del Ángel Caído fue el arquitecto municipal José Urioste y Velada (1850-1909) y fue inaugurada en 1885 por S.M. la Reina Regente María Cristina de Habsburgo (1858-1929), segunda esposa del rey Alfonso XII y madre de Alfonso XIII.

“…vale más reinar en el infierno que servir en el cielo”

“El Paraíso perdido”, de John Milton (1667)

Glosario:

(1) La Pirámide Truncada es el cuerpo geométrico que resulta al cortar una pirámide por un plano paralelo a la base y separar la parte que contiene al vértice.

(2) Talud: Inclinación de un terreno o de un muro.

(3) Ochavado: (adjetivo) Que tiene ocho ángulos iguales, cuatro lados alternados iguales y los otros cuatro también iguales entre sí.

(4) Greca: Adorno en forma de banda compuesta por líneas geométricas que se interseccionan formando ángulos rectos, o en que se repite la misma combinación decorativa.

(5) Nudo: Lugar de encuentro entre dos o más elementos constructivos en un entramado o estructura.

(6) Guirnalda: Corona abierta por un extremo, fabricada con flores, ramas u hojas. Se llama también así la tira tejida de flores y ramas que forman un círculo.

(7) Rosa de los Vientos: Una rosa de los vientos es un símbolo en forma de círculo que tiene marcado alrededor los rumbos en que se divide la circunferencia del horizonte, y que serían sur, este, norte y oeste.

(8) Taza o Pila: Receptáculo cóncavo donde vacían el agua las fuentes.

(9) Parterre: Jardín o parte de él con césped y flores.

Pero sigamos…

Siempre se sintió atraído por aquella imagen imponente de “Aquel que quiso ser como Dios” y que pagó su pecado con la expulsión. Tras un rato, alguien se sentó a su lado y le dijo:

— Es bonita la estatua. ¿A que sí?

Él giró levemente la cabeza y contestó:

— Sí, la verdad es que es bonita.

Durante un rato, los dos se quedaron callados viendo cómo la gente seguía paseando de un lado a otro y cómo cada persona que pasaba ante Lucifer se paraba para observarle durante unos instantes…, muchos se fotografiaban y luego seguían paseando. De vez en cuando llegaba un grupo de turistas y seguían con el ritual de sacar la imagen perfecta para el recuerdo.

De repente y ante su asombro, aquella persona le pregunto:

— ¿Quieres ser uno de los nuestros?

— ¿De los vuestros? — Preguntó extrañado.

— Sí, de los nuestros.

La verdad es que no sé la cara que se te debe quedar cuando un desconocido te hace esa pregunta. Imagino que lo primero que te debe pasar por la cabeza es la cantidad de “locos” que hay en este mundo.

— ¿Quieres ser uno de los nuestros? — volvió a preguntar.

— No sé de qué me estás hablando — contestó.

— Creo que sí lo sabes — dijo susurrando.

— No, no lo sé — dijo mirando a los ojos a aquella persona.

Y ahí empezó todo… Esos ojos eran los más oscuros que había visto jamás. De repente sintió un escalofrío recorriendo todo su cuerpo ante esa mirada negra y sin pupilas que parecía leerle la mente.

— ¿Quieres ser uno de los nuestros? — le preguntó por tercera vez.

… y desapareció ante su mirada como por arte de magia.

Volvió a mirar a su alrededor. Ya no pasaba nadie, de repente se había quedado totalmente solo con la única compañía de su acelerada respiración y aquella imagen del “Ángel Caído”. Las Gárgolas dejaron de expulsar agua por su boca y empezaron todas a reír como si se estuvieran burlando de él.

Se levantó del banco y poco a poco, con pasos muy lentos, se fue acercando hacia la fuente. Las risas y las burlas cada vez eran más estruendosas.

Aterrado, pero sin poder parar de andar hacia la imagen, empezó a escuchar su nombre en todas direcciones. Miraba de un lado a otro pero allí no había nadie.

Las voces y las risas pararon y volvió a escuchar:

— ¿Quieres ser uno de los nuestros?

Paralizado ante la imagen de Satán y sus dos discípulos repetidos dijo:

— Esto no es real, estoy soñando.

— ¿Y qué es la realidad? — preguntó uno de los grupos de Gárgolas al mismo tiempo.

— La realidad es lo que vivimos — contestó.

— ¿Eso crees? — volvieron a preguntarle soltando una carcajada.

— Y… ¿Te gusta tu realidad? — preguntó el otro grupo de Gárgolas— porque si no es así, nuestro Señor puede cambiarla.

Cerró los ojos durante unos segundos y al abrirlos, la estatua había cambiado de posición. Ya no miraba hacia el cielo tapándose la cara, sino mirándole fijamente y desafiante y fue entonces cuando se dio cuenta de que eran los mismos ojos que un rato antes le habían mirado a escasos centímetros, profundos y negros como un abismo.

— Veo tus miedos — le dijo — Te daré todo lo que deseas. Te daré riquezas, poder, saber y todo aquello que tu alma añora. Y será real, no la mentira en la que vives.

— Y, ¿qué quieres a cambio? — preguntó con la voz temblorosa.

— Lo sabes — contestó Lucifer.

Pasó un rato mirando fijamente aquella visión sin atreverse a decir nada más. Entonces el Ángel le volvió a hablar.

— Mira a tu alrededor.

De nuevo, volvieron a aparecer todos los paseantes. Según pasaban, volvían a pararse ante la estatua para hacer sus fotos. Posiblemente para demostrar a los demás que habían estado allí. Posiblemente no dejaba de ser otra parte involuntaria del macabro ritual.

— Míralos — le dijo.

— ¿Qué quieres que vea? — preguntó.

— Nada.

— ¿Nada? — volvió a preguntar.

— Exacto. Nada hay que ver porque no es real, simplemente son almas que deambulan de un lado a otro y muchas de ellas ya son mías, otras son tan simples que ni si quiera merecen la pena. Todo es mentira.

— Si todo en mentira… ¿Tú también lo eres? — preguntó.

— Eso tendrás que averiguarlo por ti mismo. Si quieres, claro. Yo te ofrezco ver la verdad.

— Y… ¿no has pensado que a lo mejor yo no quiero saber la verdad? — siguió preguntando.

— Todos queréis — contestó — el problema es que muchas veces habríais preferido no conocerla y seguir viviendo vuestras mentiras. Os resulta más cómodo.

— Y… ¿Qué he de hacer?

— A su tiempo lo sabrás, primero has de contestar.

— ¿Contestar a qué? — preguntó temblando.

— ¿Quieres ser uno de los nuestros? — volvió a preguntar el Ángel.

— Sí, quiero…

Al instante desapareció la visión. La estatua volvió a su forma original. Las Gárgolas y los animales que atrapaban entre sus garras comenzaron de nuevo a expulsar agua por sus veinticuatro bocas. La gente siguió paseando por su alrededor siguiendo con el ritual de pararse a hacer esa foto para el recuerdo sin saber… pobres de ellos, que “algo más” que una foto se llevaban y desconociendo que una vez estuvieron muy cerca de aquella que es considerada como una de las puertas al infierno.

Mira a tu alrededor cuando pasees. Mira a los que te rodean. Las casualidades no existen, todo es una colección de mentiras… que generan tu verdadera realidad.

¿Quieres ser uno de los nuestros?


“El Ángel Caído, La puerta del Infierno” es un texto original de 1331ocho registrado en SafeCreative con el número 191107242156- y pertenece al Volumen 3 de Pensamientos… que nunca debieron salir de mi cabeza.

Información sobre la “Fuente del Ángel Caído”: Lourdes Morales Farfán

Fotografías by: Carmen Maroto Serrano – @capturing_mmoments


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1 comentario

Verdad o Fantasia…. depende de cada uno.

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