Adiós


Adiós

A veces es mejor dejar de mirar atrás y mirar hacia adelante, o quien sabe… a lo mejor lo mejor es dejar de mirar y dejar que todo termine de una vez por todas. De todas maneras ¿a quién le va a importar?

Desde hace ya tiempo, la vida ha dejado de tener ese aliciente que tenía, ya nada atrae esas ganas de hacer cosas. Hace tiempo que todo da igual. La gente no cambia, solo se comporta bien cuando quiere conseguir algo y yo ya estoy harto de eso. Ya no aguanto más.

Imagino un mundo en el que todos somos felices simplemente siendo nosotros mismos pero de repente me despierto y me doy cuenta que tan solo es eso… un sueño.

Os deseo a todos y a todas toda la felicidad del mundo, esa que yo no conseguí por más que lo intenté pero es que debe ser verdad eso del Karma. Que todos recibimos lo que damos y eso… a pesar de que yo di todo lo que tenía. Parece ser que no fue suficiente.

Solo me queda despedirme de todos y de todo. No hay nada más por lo que luchar, nada más por lo que despertarse día a día porque ya se fue todo lo que me hacía mirar hacia “ese futuro” en el cual posiblemente yo nunca entré.

A veces tienes que decir ADIÓS, no porque no te importen los demás, sino porque tú no les importas a ellos y por desgracia, esa es una de las conclusiones más duras a las que debes enfrentarte en la vida.

Decir ADIÓS no es un acto de debilidad, es una afirmación de tus propias convicciones puesto que no hay mayor mentira que mentirse a sí mismo.

Un ADIÓS sin despedida, un ADIÓS sin contestación, un ADIÓS sin nada más que su recuerdo atormentándome día a día. Ese es mi ADIÓS.

Posiblemente es verdad eso de que estoy enfadado con el mundo, es posible que sea verdad pero se lo ha ganado a pulso. Ese mundo en el que tanto creía y en el que yo diseñaba mi propia vida con toda gama de colores se volvió contra mí sin ni tan siquiera una explicación de qué estaba haciendo mal, sin ni tan siquiera un porqué todo se volvía gris oscuro hasta convertirse en negro azabache.

En fin… ahora ya no importa. Ahora ya todo terminó. Ahora ya tan solo queda esperar. Quien sabe… a lo mejor ni tan siquiera queda eso pero no quiero saberlo por si acaso algún día tú te das cuenta de que todo era un grito de auxilio. Un grito que se perdió en la inmensidad de ese futuro que ojalá algún día se te haga realidad, ojalá se te convierta en presente y te haga olvidar tu pasado. Ese pasado que tanto te quiso y que tanto lloró por ti y al que despreciaste por no ser lo que tanto soñaste que era.

Lo siento.

“Hice todo lo que estuvo en mis manos pero tú no te diste cuenta, o quien sabe… a lo mejor sí.

A lo mejor, simplemente… no quisiste verlo”.

Blog, Pensamientos que nunca debieron salir de mi cabeza.

Comparte si te gustó


Artículo registrado en Safe Creative

Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0
Safe Creative


Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.