es lo que hay


…es lo que hay

Qué difícil es escribir sobre cualquier cosa cuando sabes que todas tus palabras serán mal interpretadas, cuando sabes que cualquier cosa que digas o escribas se empleará más adelante en tu contra. (Hay personas que tienen la memoria muy selectiva). Esa sensación la tengo últimamente y lo peor de todo no son sus contestaciones; lo peor es su silencio.

Lo que daría por poder entrar en la mente de algunas personas y explicarles que las cosas no se hacen en su contra, eso sí… que nada sucede porque sí. Que somos nosotros, para bien o para mal, los que forzamos las situaciones y que es muy fácil echarle la culpa a ese compañero de viaje llamado “destino”, el cual nunca nos deja plenamente satisfechos y al mismo tiempo se encarga de destrozar vidas sin que nos demos cuenta. Bueno, a lo mejor si nos la damos.

Pero no, él no tiene la culpa. Nosotros somos los culpables de lo que decimos y sobre todo de lo que hacemos. Con el tiempo es posible que nos arrepintamos de muchas cosas, o no, pero somos nosotros los que tomamos las decisiones y en definitiva, los únicos que podemos cambiarlas o mantenerlas aunque estén basadas en una mentira. Si nuestro orgullo nos lo permite, claro.

Hay mentiras muy creíbles, que me lo digan a mí. Mi vida es una mentira de principio a fin y muchas de las personas a las que creí conocer, al final resultaron ser más extraños que “esa persona” con la que te cruzas por la calle y crees que la conoces de algo. Eso sí, una vez que llegas a la esquina, ya ni si siquiera te acuerdas de ella mientras que existen otras que no consigues que desaparezcan ni en sueños.

¿Por qué será que existen personas que piensan que el sol gira alrededor de ellas? Todo pasa por ellas, todos están en su contra. Todo lo que se piensa, se dice y se hace es por y para ellas. ¿Quién sabe?, a lo mejor es que es así.

¡Qué suerte tienen!, deben ser “los” o “las” elegidas de un “Ser Superior”, el cual les manda todo tipo de pruebas.

¿Quiere esto decir que los demás mortales no somos más que las pruebas para estas personas elegidas? Joder… ¡qué triste sería!

A ver si va a ser verdad eso de que no somos más que unos muñecos manejados por cuerdas, o teclas, para que otros u otras tengan una vida y unas pruebas que superar en su día a día. Eso explicaría el porqué de vez en cuando pasamos a un segundo plano y por qué hay veces que no sabemos qué hacer con nuestras vidas hasta que surge algo nuevo de la nada.

Me parece que estoy desvariando. En fin, lo dicho… ¡Qué fácil es echarle la culpa a lo desconocido de todo aquello que nos ocurre o mejor dicho… de todo aquello que queremos que nos ocurra y que nunca llega. Pasa un día, otro y otro y nada… ¡no pasa nada!

¿Cuántos de vosotros no os habéis sentido alguna vez así?, seguro que muchos sí. La cuestión es si sois capaces de reconocerlo y si vuestro “ego” os permitirá alguna vez asumir todos los errores de vuestra vida, que como yo…, seguro que los coleccionáis. Pero claro, es muy difícil ver nuestras equivocaciones y más difícil aún dar marcha atrás y reconocerlas.

Nosotros no nos equivocamos nunca. Bueno… yo sí, y mucho. Más de lo que sería recomendable para una sola vida, pero eso es algo que llevaré conmigo el resto de los días que me queden por vivir si “ese destino” en el que no creo no lo remedia.

Lo que pasa es que visto lo visto y vivido lo vivido… posiblemente lo haré desde la soledad de mis pensamientos, esos que nunca debieron salir de mi cabeza pero que salen y salen y día a día y me atormentan de tal manera que no me dejan pensar con claridad ni mirar hacia delante como posiblemente debería, pero:

“…es lo que hay, o mejor dicho… lo que no hay”.

Mientras, eso sí… yo sigo esperando.

 

Blog, Pensamientos que nunca debieron salir de mi cabeza.

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