¿Me quieres?

— ¿Me quieres?

— No lo sé…

… y era verdad, o quien sabe…, posiblemente tan solo era la excusa para marcharse. Con un “Sí” me habría quedado toda la vida esperando, pero al final fue un “no”.

Hay gente por aquí que dice que soy un negacionista y posiblemente sea verdad. Lo que pasa es que mi vida está rodeada de “noes” y al final termina siendo como un mantra que se repite una y otra vez.

Pasan los días, las semanas, los meses y ya… hasta los años y la respuesta a todas mis preguntas siempre es “no lo sé” o “no”.

¿Quién sabe?, a lo mejor es verdad que todos tienen razón y soy yo el único que se equivoca. Puede ser. A lo mejor siempre he vivido en una mentira recreada una y otra vez por esta cabecita que no hace más que pensar en lo que ”pudo ser y no fue”, puede ser…

Es curioso cómo pasa el tiempo y todo aquello que un día me hizo soñar se va desvaneciendo en el universo de mis noches. Esas noches largas como la esperanza del pobre, que día a día cree que un futuro mejor existe y que llegará ese día en el que ese “no” se convertirá en un “si”.

Cada día creo menos en todo, ya ni tan siquiera la creo a ella…, demasiadas mentiras, demasiados desprecios, demasiadas promesas incumplidas por parte de todos aquellos que un día estuvieron allí.

Posiblemente soy el culpable de todo. Culpable de su marcha, culpable de su olvido, culpable de su búsqueda de “un futuro mejor”. Puede ser… pero es que la felicidad se vende muy cara en estos tiempos que nos ha tocado vivir y cuanto más la espero, más desespero.

— Hay que mirar hacia delante — me dicen una y otra vez.

Pero… ¿cómo se puede mirar hacia adelante cuando no dejas de reprocharte a ti mismo todo lo que has perdido, todo lo que has dejado atrás?

— ¿Me quieres?

— No lo sé…

No me lo creo. Cuando alguien dice “no lo sé” puede ser por dos razones:

  1. No quiere decir “no”, porque en realidad es un “sí” pero con unas implicaciones emocionales en las que la “cabecita” puede al “corazón” y claro… si quieres tener un futuro acorde a tus expectativas económicas…, eso no te lo puedes permitir.
  2. Porque realmente no lo sabe… pero esta opción no me la creo. Por muchas dudas que tengamos sobre un asunto, todos sabemos lo que queremos y lo que no queremos en nuestra vida, lo que me lleva irremediablemente al punto 1.

Al final, en la mayoría de las ocasiones la respuesta en “no”, incluso con la certeza, equivocada, de que es lo mejor. Pero bueno…los días seguirán pasando y quien sabe, a lo mejor algún día uno se da cuenta de la equivocación y da marcha atrás diciendo que realmente lo que quiso decir era “sí” pero que en ese momento era lo mejor.

— ¿Mejor para quién? — eso tampoco lo sé.

El problema es que si se tarda mucho en dar marcha atrás, cosa que el orgullo por lo general no nos deja, al final se abre un espacio tan grande que ya la vista no alcanza a ver, ni la memoria a recordar y eso hace ya casi imposible alcanzar eso que soñabas y que deseabas con todo tu corazón y que te fueron arrancando poco a poco a base de mentiras.

¿Por qué las personas mentimos tanto?

A veces pienso que no es más que una medida de autoprotección en la que nos inventamos una vida idílica para no darnos cuenta de la mediocridad en la que vivimos inmersos. Una forma de engañarnos a nosotros mismos para no darnos cuenta de que nuestra vida está vacía.

El problema es que las mentiras crecen sin control y puede llegar un día en el que no sepamos distinguir lo que es verdad de lo que tan solo es nuestra imaginación. Quién sabe… a lo mejor la felicidad es eso, vivir en un universo de mentiras para no reconocer que realmente eso es lo que quieres, lo que dejaste marchar por tu cobardía y lo que sería peor… por el qué dirán.

Sin embargo, yo no pierdo la esperanza de que algún esa verdad gane. En realidad no soy tan negacionista como algunos dicen, simplemente soy otra gota de agua que el torrente arrastra sin ningún control en busca de un cauce que me lleve al inmenso mar de su sonrisa. ¡Dios mío…! esa sonrisa…

Mientras tanto, seguiré esperando a que vuelva a llover y que la vida vuelva a resurgir. El único problema es que la sequía mata la vida y la mía, hoy por hoy está moribunda y cada día que pasa veo más lejano el océano.

 

A quien le pueda interesar…

Siempre que escribo, pienso en aquellas personas que quizá puedan estar leyendo mis “Pensamientos”, esos que nunca debieron salir de mi cabeza y me pregunto:

— ¿Alguien se dará por aludid@?

— ¿Qué pensarán?

— ¿Nos pasarán las mismas cosas?

— ¿Estarán de acuerdo con lo leído o no?

La realidad es que no lo sé, pero si tú también eres “otra gota de agua” deja tu comentario. No importa si estás de acuerdo o no con lo escrito. De hecho no tienes por qué estarlo. Nos podrán robar día a día todos nuestros sueños, pero lo que nunca nadie nos podrá quitar es el poder expresarlos libremente, aunque lo intenten.

Hace un tiempo recibí un mensaje de una persona que me dijo que borré unos de los comentarios que puso y no es verdad. Yo no borro ningún comentario, sea bueno o malo, sobre lo que escribo. Lo que pasa es que no se publican los comentarios que llevan adosados “links” a otros sitios, el sistema los considera spam y los rechaza.

Tampoco suelo responder a los comentarios pero es por una razón… Esté o no esté de acuerdo con un comentario, creo en la libertad de expresión y creo profundamente en que cada uno de nosotros tenemos nuestro punto de vista ante cualquier texto y que la interpretación de algo que se lee… es libre. Por lo tanto, nunca voy a entrar en una discusión sobre ideas o modos de entender y menos aún en puntos de vista por motivos ideológicos o de creencias.

No me creo tan importante como para decirle a nadie que está equivocado. De hecho, yo me equivoco todos los días más veces de las que posiblemente sería lo recomendable. Por lo tanto, una persona que como yo, se equivoca tantas veces, no creo que sea la más recomendada para decirle a nadie lo que es verdad o lo que es mentira y si se equivoca o no se equivoca.

Eso sí, como he escrito en otras ocasiones en mi blog…

“Una mentira, por muchas veces que se repita…

¡Nunca será verdad!”

 

Blog, Pensamientos que nunca debieron salir de mi cabeza.

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Los comentarios que llevan adosados “links” a otros sitios, el sistema los considera spam y los rechaza.

Creo en la libertad de expresión y creo profundamente en que cada uno de nosotros tenemos nuestro punto de vista ante cualquier texto y que la interpretación de todo lo que se lee… es libre. Por lo tanto, nunca voy a entrar en una discusión sobre ideas o modos de entender y menos aún en puntos de vista por motivos ideológicos o de creencias religiosas.

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