Personas

Se podría decir que nunca se va a conocer a las personas, las hay de todos los tipos y colores. Unas sinceras, otras mezquinas, alegres o tristes, vergonzosas o sin vergüenza…, un abanico infinito de personalidades que nos rodean por cada esquina y al que no alcanzamos ni alcanzaremos nunca a explicar por muchas lecciones que nos den los psicólogos sobre el comportamiento humano.

El ser humano…, ese animal “racional” capaz de lo mejor y de lo peor, de darlo todo y a los dos minutos quitarlo sin dar una explicación del por qué.

¿Por qué?, esa es una de las preguntas que siempre me hago. ¿Por qué existe tanta maldad cuando se supone que nuestro fin en la vida es ser feliz? Es complicado creer en el ser humano viendo día a día los informativos, ¿Quién sabe…? A lo mejor lo que pasa es que sólo sale lo malo porque lo bueno no es noticia, eso puede ser o por lo menos es lo que quiero pensar.

Pensar es de las pocas cosas gratuitas que nos quedan hoy en día, con el tiempo puede que también nos cueste dinero pero hasta que ese momento llegue seguiré pensando, aunque a veces me duela la cabeza de tanto pensar.

El lector de todo esto (si es que lo hay) no tiene que buscar nada profundo, tan sólo es una transcripción literal de mis pensamientos según escribo, es como una terapia personal para no volverme realmente loco, si es que no lo estoy ya.

Realmente… ¿qué es la locura?, para algunos es “ir a tu bola”, para otros puede que sea no entrar en los roles de una sociedad que no nos gusta y que nos impone un pensamiento único. ¿Qué sería de la humanidad sin “esos benditos locos” que en un momento de la historia rompieron con las normas establecidas y supieron decir “NO”?

No, no pretendo justificar nada, tan sólo dar al César lo que es del César. Siempre que alguien innova en algún aspecto de la vida se le toma por loco, eso sí, con el paso de los años se suele decir que era “una adelantado a su tiempo” pero, ¿qué es ser un adelantado a tu tiempo?, ¿darte cuenta de que las cosas no funcionan e intentar dar una solución? o… simplemente ser un revolucionario, ya sea de pensamiento u obra. No lo sé, ¿y tú?

¿Tú qué haces al despertar?, hay gente que lo primero que hace es dar gracias a Dios por el nuevo día, otros reniegan porque hay que ir al trabajo, otros porque no lo tienen, otros se levantan ya pensando en lo que van a hacer, otros ya lo tienen todo planificado y sólo tienen que seguir su rutina que les lleva a hacer todos y cada uno de los días de su vida lo mismo, sin cambios, sin alteraciones, sin sustos, siempre lo mismo.

Pero volvamos a las personas…, a mi edad y con los años vividos he pasado, por suerte o por desgracia por etapas muy diferentes entre sí, tanto en lo material como en lo espiritual o emocional y sí que es verdad que las mejores personas las he encontrado en los peores momentos, por una sencilla razón…, eran personas que no estaban por interés porque no había nada que sacar de mí. En otros momentos tuve muchos “amigos”, mejor dicho…, conocidos que desaparecieron cuando todo se tornó a “gris oscuro”, por no decir “negro azabache”. Imagino que a todos o a casi todos nos ha pasado en algún momento de nuestra vida y que es algo normal pero no deja de ser algo desagradable que te hace cerrar las puertas a futuras amistades o relaciones por miedo a perder otra vez a todo tu entorno y volver a quedarte sólo.

Sólo.., ¡qué palabra! La Soledad puede llegar a ser uno de tus mejores amigos y al mismo tiempo te puede ir minando y destruyendo día a día sin darte cuenta. ¿Quién no se ha sentido sólo alguna vez?, incluso rodeado de mucha gente. Para estar sólo no hace falta que no haya nadie a tu alrededor. La Soledad puede amarte y odiarte en el mismo instante. Todos necesitamos momentos de Soledad pero cuando ésta se alarga en el tiempo en una compañera a la que desearías no haber conocido.

Alguien se preguntará por qué escribo “Soledad” con mayúsculas como si de un nombre se tratara, ¿Quién sabe?, lo mismo es que realmente lo es. La vida te lleva por caminos que nunca programas. Una vez, “alguien” me dijo que tuviera cuidado con lo que deseaba porque se podía cumplir. En ese momento no le entendí, tuvieron que pasar años para darme cuenta de que es una de las verdades más grandes que he escuchado jamás.

Jamás digas “nunca jamás”, es otra de las verdades que he aprendido junto a que “pase el tiempo que pase, las personas no cambian”, se pueden disfrazar de lo que no son pero tarde o temprano sale lo que son realmente.

Una persona se puede disfrazar de cordero durante un tiempo pero tarde o temprano sale el depredador que lleva dentro, esas personas exprimen tu energía mientras les va mal o tienen problemas pero cuando empiezan a ver la luz te dejan tirado como a una colilla sin ningún remordimiento e incluso te llegan a decir que tienen que mirar por su FUTURO…

Futuro…, ¿qué es el futuro? Siempre he creído que el futuro es mañana, que mirar más adelante te hace no disfrutar de tu presente y lo convierte en pasado. Puedo llegar a entender a las personas que miran por su futuro y por el de los suyos pero siempre y cuando no se pasen todo su presente pensando para y por su futuro y menos aun cuando lo usan como excusa para nunca decidir nada.

¿Qué sentido tiene estar siempre mirando por tu futuro si cuando llega y se convierte en presente sigues pensando tanto en él que no te das cuenta de que realmente ha llegado aquello que tanto deseabas?

Posiblemente hasta eso es mentira, simplemente es una excusa barata para no dar la cara y así no tener que decir lo que realmente se piensa o pura cobardía pero…, no lo entiendo.

En fin…, no sé si alguien se habrá sentido identificado. Si lo piensas, todos pasamos por las mismas etapas, la diferencia es que unos son más fuertes que otros (o lo aparentan), a unas personas se le notan más los cambios emocionales que a otras, pero somos humanos, con nuestras pocas virtudes y nuestros muchos defectos pero…, eso es lo realmente bonito de la humanidad. Si todos y todas fuéramos perfectos, todo “este circo” sería muy aburrido.

— ¿A quién criticaríamos?

— ¿A quién envidiaríamos?

— ¿A quién veneraríamos?

— ¿A quién odiaríamos?

— ¿A quién ayudaríamos?

— ¿A quién le pondríamos zancadillas?

— ¿A quién olvidaríamos?

— ¿A quién utilizaríamos?

— En definitiva…, ¿a quién amaríamos?

Blog, Pensamientos que nunca debieron salir de mi cabeza.

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