Tú mism@

Tú mism@

Nos empeñamos día a día en ser lo que no somos, tenemos la necesidad de ser aceptados por los demás de tal forma que somos capaces de anularnos nosotros mismos con tal de que los demás nos acepten y nos den el privilegio de estar a nuestro lado.

Pues no…señores y señoras. No estoy dispuesto a vender mi alma por un saludo, por una amistad, por un hola, por un abrazo o por una palmadita en la espalda. Nunca lo he hecho y nunca lo voy a hacer. Me parece vergonzoso y éticamente reprobable el venderse a sí mismo como lo que no eres.

Toda mi vida he sido así, con mis pocas virtudes y mis innumerables defectos y a quién no les gusten… ya saben lo que tienen que hacer.

No estoy dispuesto a adaptarme a nada ni a nadie. Estoy harto de la falsedad de una sociedad que me dice lo que tengo que pensar, lo que tengo que decir y lo que tengo que hacer en cada momento para ser uno más del rebaño y no… no quiero ser “uno más del rebaño”. ¡Yo soy yo! Y a quien no le guste, que se busque aquello que más le convenga en cada momento de su existencia.

Lo más curioso de todo es que aquellas personas que más juzgan… son aquellas que primero desaparecen y ¿sabéis por qué?

Porque no son “ellos mism@s”. Simplemente son una copia mal impresa de lo que un día fueron. Son como las fotocopias de las fotocopias que con cada copia van perdiendo calidad hasta que llega un momento en el que ya no saben realmente quienes son.

Yo me niego a eso. Me niego a ser clonado. Me niego a ser una copia de mí y me niego a fingir ser lo que no soy. Es posible que nunca consiga realizar mis sueños pero por lo menos nadie me podrá decir que los compré vendiendo mi alma por una ficticia felicidad dada por mi adaptación a cualquier cosa, situación o persona que se cruzara por casualidad en mi vida. Yo sé lo que quiero y por eso…

— Cuando me di cuenta de que podía ser quien yo quisiera… decidí ser yo mism@ y esperar.

Yo soy yo… y el día que deje de ser yo mism@, dejaré de existir porque habrá vencido la mediocridad de aquellos que creen que puedo adaptarme a cualquier cosa y no… yo no puedo, ni quiero adaptarme a “cualquier cosa”. Yo sé muy bien lo que quiero y puedo esperar.

Qué grandes son aquell@s personas que a pesar de todos los golpes que les pueda dar la vida… siguen siendo “ell@s mism@s”. Mi admiración a tod@s aquell@s que a pesar de que día a día parece más difícil andar… siguen dando pasos para conseguir llegar a donde quieren ir y sobre todo… mi respeto y admiración a todas aquellas personas que día a día luchan por sus sueños sin dejarse amedrentar por aquellos que lo único que quieren es tenerl@s bajo su yugo haciendo que se adapten a todo lo que por “casualidad” les llega haciendo que su vida sea una mentira de la cual cada día que pasa es más difícil salir.

Yo solo os pido una cosa… Ser vosotr@s mism@s. A lo mejor al principio perdéis amistades y hay personas que desaparecen de vuestro lado pero a la larga… quedarán aquell@s que de verdad os quieren porque aquellos que os quieren siempre estarán ahí para que podáis llorar en su hombro. Aquell@s que de verdad os quieren no aparecen solo en los buenos momentos para pasar un rato ni por casualidad en los malos…

Aquell@s que os quieren siempre están cuando se les necesita porque no se adaptan a todo… simplemente son quienes son. Con sus pocas virtudes y sus innumerables defectos.

“Qué grandes son aquellas personas que a pesar de ser juzgados por ser quienes son…

…no cambian para complacer a nadie”

Blog, Pensamientos que nunca debieron salir de mi cabeza.

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